Escrito a 4 manos
Enlace Permanente |
Neville
|
2007, 1008 palabras, 2:18 pm
I
El pensamiento humano se ha venido formando
poco a poco, podríamos decir que ayudó a su
desarrollo el afán de llenar necesidades
materiales, tal vez ideando cómo usar las herramientas y el fuego.
De esta “nada” suponemos nacieron algunos
pensamientos tratando de explicar los
fenómenos para entonces incomprensibles, era
poco lo que se podía crear de la nada, sin
embargo, poco a poco pudimos como especie
apoyarnos en quienes nos precedieron y agregar
cada vez un granito de arena al desarrollo intelectual.
II
Creemos que hay que estudiar con reverencia a
Rousseau, Voltaire y Diderot por sus
elaborados pensamientos que en su época
retaron los pensamientos dogmáticos y los poderes divinos de los reyes.
Cuestionaron el sistema social imperante por
siglos y abrieron las puertas a miles de
dificultades y derramamientos de sangre, pero
al mismo tiempo permitieron el amanecer de
sistemas sociales distintos, donde el hombre
común fue tomando importancia y participación.
III
Gracias a los pensadores humanistas que nos
precedieron ahora es fácil proponer tesis como
que el hombre es básicamente bueno y que es
posible alcanzar la felicidad en esta tierra
mediante la fraternidad, la equidad y el avance de las ciencias y artes.
Nos puede perturbar el eco de las palabras “El
hombre es bueno, la sociedad lo corrompe”, que
no es más que otra propuesta ideológica,
antagónica a la anterior y que igualmente puede ser verdad o mentira.
IV
Hay receptividad también para afirmar que el
hombre no es ni bueno ni malo, y hasta que es
intrínsicamente malo. Aunque pocos acepten los
extremos, lo importante es que ahora todos
estos criterios se pueden afirmar, razonar o contradecir.
Algunos vacilan y otros deciden entre si es
mejor pagar penitencias y contribuir con
diezmos para garantizarse una vida mas allá o
si es mejor buscar la felicidad aquí.
V
Combatir la pobreza y las enfermedades con el
esfuerzo y la ciencia, la medicina tradicional
que llena hospitales; o con rezos, sanaciones,
imposición de manos, energía mental, cánticos
y peregrinaciones, o promesas que llenan
iglesias y lugares de cultos. El hombre parece
estar dudando, cambiando o combinando
criterios cuando la enfermedad o la mala fortuna le llegan.
Uno de los males de la humanidad es la codicia
y para combatirla pareciera que en vez de la
ciencia, son más eficientes los rezos e invocaciones.
VI
La búsqueda del saber hace pensar que a menudo
tiene su origen o fin en la codicia o en la
búsqueda de beneficio propio. Así buscar el
elixir de la vida eterna o la alquimia para
producir oro, han estado íntimamente ligados a
las aspiraciones humanas donde se juntan las
virtudes y las maldades de nuestra especie.
En el pasado la ciencia y la magia se han
confundido y en esa mezcla creemos que la
ciencia salió perdiendo. Un poco de astrología
y algo de charlatanería atacaba a la ciencia
desde un lado mientras los dogmas y los reyes la asfixiaban desde el otro.
VII
El emperador Diocleciano, con su primer edicto
del 23 de febrero del año, 303 ordenó la
destrucción de los lugares de culto y de
libros sagrados cristianos; se llegaron a
quemar 140,000 libros en detrimento del de por sí lento avance científico.
La historia registra innumerables quemas de
libros, se recuerda al Emperador Shih Huang-ti
(220 a.c. aprox.) que ordenó la quema de
libros, incluyendo valiosas obras de filosofía.
Dichosamente los conocimientos greco egipcios
fueron parcialmente salvados por los
científicos árabes y de recientes quemas
también se ha rescatado la historia que se
pensó quemar para reescribirla de una nueva manera.
VIII
Los hombres necesitamos del pasado para tratar
de explicarnos qué es la vida. Algunos
pensamos que la vida es energía, o que es
amor, o soplo divino y creemos o dudamos si se extingue o sigue en otro plano.
Eternas preguntas humanas, ¿Por qué se
extingue la vida? ¿Existe un más allá?, ¿Cómo
es esa otra vida?, Los budistas tienen fe en
el ser humano, creen en la reencarnación
sucesiva hasta el Nirvana. Los taoistas dicen
que la naturaleza es modelo para el hombre
quien nace con el "hálito primordial" del que
debe evitarse una mengua innecesaria.
Jesús nos afirmó que su reino no es de este
mundo y que entraríamos con Él al reino de su Padre.
IX
Pareciera que en general en el reino animal
del que somos parte no nacemos para morir de
vejez. La dura ley de la naturaleza exige la
sola supervivencia de los más fuertes y pasada
la mediana edad se supone que todos deberíamos
ser pasto de nuestros depredadores.
Aristóteles y Avicena hablaron de la pérdida
de la humedad innata de la juventud como
inicio de la pérdida de la vida. La biología
moderna sugiere que llegamos a la cúspide de
nuestras vidas a los treinta años y que a esa edad comienza el declive.
X
La Biogerontología se enfrenta a la tesis de que la muerte es una bendición.
Quizás lo ideal sería ver el proceso de
envejecimiento como una enfermedad porque
pocos se opondrían a usar remedios para lograr
vivir unos doscientos años, mientras que la
búsqueda de la vida eterna en la tierra ofende al "establishment".
Cuando analizamos desde nuestros orígenes
hasta los adelantos de hoy para vivir más
años, creemos que al menos a la par de
esforzarnos por llegar más lejos, deberíamos
dedicar tiempo y esfuerzos en pro de los demás.
XI
Con nuestro optimismo irredento, muchas veces
confeso, hacemos votos de aceptar opiniones
que nos contradigan y escucharlas con atención
hasta cumplir nuestros cien años.
Managua, comenzando a ver el sol claro de noviembre de 2007
elsavogl@ibw.com.ni
Neville Cross y María Elsa Vogl
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores
Comentarios, Pingbacks: Sin Comentarios/Pingbacks para esta entrada...
Acme Central - the blogsEl laboratorio~ analog ~ScenesColumna literaria de una escritora no literataEl Rincon de Artemio CruzLa Columna de Estefania DedalusA 4 Manos
Archivos
Más Recientes
Ultimos comentarios