"Canto Cósmico es un pastishe caótico”, por Arnulfo Aguero
Sobre Carlos Martínez Rivas
2006, 7 de Noviembre | Agrega un comentario

“Yo digo que Cántico Cósmico de Ernesto Cardenal es un pastishe, aunque el hecho de ser, no un pastishe literario sino científico atenúe su pastishidad...”, escribió con su puño y letra Carlos Martínez Rivas, unos años antes de morir, reafirmando en un segundo párrafo lapidariamente que dicho texto era un "Borrador Caótico".
De Carlos Martínez Rivas y sus colecciones de preciados libros se han dicho muchas cosas: Una de las más habituales y fácil de comprobar son las asombrosas anotaciones hechas en las solapas interiores de los libros que solía leer. Este hábito igualmente se puede apreciar de las lecturas que hacía de los suplementos culturales y revistas, los cuales solía diseccionar analíticamente, dejando sus trepidantes conclusiones sumarias, especialmente en poemas de sus más cercanos amigos, como su coterráneo, Ernesto Cardenal.
Por ejemplo se puede apreciar en el extenso poema de 600 páginas Canto cósmico (1989), la dedicatoria de Cardenal a Carlos: “Al gran poeta Carlos Martínez Rivas, poeta menor aún con un poema largo”. Martínez autor de el libro El Paraíso Recobrado (largo poema de 1943), de la Insurrección Solitaria (1957), y de Alegro Irato (inédito), lo recibió, acotó y anotó que los "versos cósmicos" de Cardenal, eran un "pastishe científico".
Valga tintinear que en 1961 Cardenal había escrito sus famosos epigramas, sus “Salmos” (1964), “Oración por Marilyn Monroe y otros poemas”; pero es con Cántico cósmico que Carlos se detiene para espulgarlo página a página, haciendo citatorias de varios escritores que supone influenciaron su escritura, para concluir con un comentario fulminante:
“Yo digo que Cántico Cósmico de Ernesto Cardenal, es un pastishe, aunque el hecho de ser, no un pastiche literario sino científico atenúe su pastishidad”. Y en un segundo párrafo: “Y más que cántico, es un borrador; y no cósmico (cosmos: mundo: orden), sino caótico (caos: desorden). Concluyendo en dos palabras: “Borrador Caótico”.
Según el diccionario de la Real Academia española, esta voz “pastishe” (francés) equivale a imitación o plagio que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y combinarlos, de forma que den la impresión de ser una creación independiente. Y en inglés, “pastishe”, se traduce a “lampoon”, y es satirizar, pasquín, historieta.
Pero este libro también tiene a su defensor histórico: en sus anotaciones iniciales sobre Cántico cósmico, publicadas en la contraportada, el poeta José Coronel Urtecho, comenta, que "no tengo capacidad, ni autoridad para afirmar que Cántico cósmico vale o valdrá lo mismo que De Rerum Natura y — más atrevidamente aún — que la Divina comedia, aunque tiene la misma intención y hasta quizás el mismo propósito que esos poemas consagrados".
De Rerum Natura es un largo poema didáctico de seis volúmenes del poeta romano Tito Lucrecio Caro, (99-55 a.C.), el cual describe la evolución de la vida primitiva y el nacimiento de la civilización, demostrando que la humanidad no debe tener miedo a los dioses y a la muerte. Por tal razón esencial, Urtecho creía que Cántico cósmico se aproximaba a las ciencias naturales. Y en lo místico al tema de viaje imaginario de la peregrinación dantesca del alma y su purificación, en la Divina comedia.
Urtecho dice también que este libro es "como un largo poema que se ocupa extensamente del Universo, desde el punto de vista de la ciencia moderna, y de las cosas humanas que son intereses de este tiempo". En otras de sus características anotaciones afirma que "más que una explicación, es una representación del Universo, como en las fotos de los astrónomos, pero en términos poéticos, como a través de la poesía".
Los otros libros de Carlos
Además del libro de Canto Cósmico, CMR poseía antes de morir, una valiosa colección calculada en más de 2.600 volúmenes. Esta biblioteca personal ahora está en manos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua.
Cabe destacar que entre la valiosa colección de CMR, donde se encuentra este volumen de Cántico Cósmico, están inventariados textos de autores diversos, como: William Shakespeare, Charles Baudelaire, Virginia Wolf, Máximo Gorki, Alejandro Pushkin, Edgar Allan Poe, Paul Verlaine, Pierre Volboudt, Octavio Paz, William Faulkner, Pablo Neruda, Manlio Argueta, Carmen Naranjo, Lewis Thomas, Albert Camus, John Milton, Jorge Luis Borges, Mark Twain, Oscar Wilde, Robert March, entre otras cienes de firmas, francesas, inglesas, españolas, muchos de ellos premios Nóbel.
Y entre autores nacionales, Carlos coleccionó textos de: Rubén Darío, José Coronel Urtecho, Ernesto Mejía Sánchez, Pablo Antonio Cuadra, Julio Valle Castillo, Sergio Ramírez, Raúl Orozco, Pablo Centeno, Juan Chow, Rosario Aguilar, Gioconda Belli, Claribel Alegría, entre otros tantos. Es interesante ver que en muchos de estos textos a los que llamaba con respeto sus "fratelli libri", existen cienes de anotaciones críticas inéditas.
Al repecto consultamos al poeta Pablo Centeno y nos reveló que poco antes de morir Carlos, redactó un poema epigramático que decía en todo de despedida:“— ¡Adiós, amigos míos!”. Precisamente sobre estos libros, Centeno nos comentó que entre los manuscritos de CMR, existe un curioso “testamento borrador escrito a mano” redactado en la década de los años ochenta.
En este el Poeta expresa su última voluntad sobre el destino que debería tener su valiosa biblioteca personal que venía formando después de dos fracasados intentos, uno en 1951 y otro después del terremoto de 1972, donde parte de estos libros quedaron en manos del fallecido narrador Juan Aburto. Cuando Carlos retornó al país estos le fueron devueltos.
Ron de etiqueta negra mas importante que oficialismo
En abril de 1998, se le otorga el Doctor Honoris Causa, se hacen intentos para que CMR redacte un testamento y lo firme. El extitular de cultura Clemente Guido le ofrece la Casa Presidencial y Arnoldo Alemán está de acuerdo de que ahí se firme. Él pide a dos testigos: Uno era el Fiscal de la República Julio Centeno y el otro el rector de la UNAN, Francisco Guzmán Pasos, pero CMR no asiste, diciéndoles que él está en cosas más importantes, mientras abría irónicamente una media de Flor de Caña, etiqueta negra.
Este testamento quedó en el aire y sin su firma. A su muerte el INC (Instituto Nicaragüense de cultura), tomó la mayor parte de sus manuscritos para la custodia, otra parte la familia, y su libros de lectura más de 2, 600 quedaron en la biblioteca “Salomón de la Selva" de la UNAN de Managua, donde pertenece el preciado libro de Cántico cósmico, con las anotaciones de CMR.
Creemos que la Comisión de Cultura de la Asamblea Nacional debe promulgar una ley de protección patrimonial de las obras y bienes literarios del Poeta, así como aprobar fondos para fundar su Casa-Museo, para que toda su obra, memoria y objetos personales queden reunidos, al igual que la tiene en León nuestro Rubén Darío.